La investigación en profundidad es un flujo de trabajo con IA en el que un agente investiga una pregunta consultando numerosas fuentes, en lugar de limitarse a una única respuesta del modelo. En Scholarly, haces una pregunta, que puedes basar en tus propios documentos, y el agente planifica la investigación, busca y lee en segundo plano, y entrega un informe con citas integradas. Puedes elegir entre un resumen de una página, un informe para tomar decisiones o una investigación completa.
La diferencia entre una investigación en profundidad y una buena respuesta de chat está en el proceso. Una respuesta de chat combina lo que el modelo ya sabe con una búsqueda rápida. Una investigación en profundidad empieza por concretar qué necesitas realmente. Si el objetivo es ambiguo, el agente hace un par de preguntas para aclararlo. Después examina las fuentes de forma metódica, compara lo que dicen, señala sus discrepancias y elabora la respuesta junto con la evidencia que la respalda.
Este proceso resulta especialmente útil para preguntas en las que no basta con acertar a grandes rasgos: qué demostraron realmente los ensayos, qué proveedor sale mejor parado de una comparación rigurosa, qué exige una normativa o cómo ha cambiado el mercado desde el año pasado. Son preguntas que, de otro modo, te llevarían una tarde de pestañas abiertas y un documento lleno de citas pegadas.
La mayoría de las herramientas de investigación en profundidad solo buscan en la web pública. La de Scholarly funciona dentro de tu espacio de trabajo, así que una investigación puede partir del material que define tu pregunta: el informe interno que necesita contexto externo, las propuestas de proveedores que estás comparando o el borrador cuyas afirmaciones necesitas verificar. Adjunta hasta diez fuentes, como archivos subidos, carpetas del espacio de trabajo, páginas guardadas o incluso sesiones de investigación anteriores, y el agente las tratará como evidencia principal.
Los filtros de evidencia orientan la búsqueda más allá de tus documentos. Si revisas cuestiones clínicas o académicas, da prioridad a artículos y revistas científicas. Si trabajas con material operativo o técnico, prioriza guías y manuales. Si sigues un mercado, prioriza noticias y fuentes del sector. Si compruebas el cumplimiento normativo, prioriza publicaciones gubernamentales y sobre políticas públicas.
Usa el chat cuando necesites una respuesta inmediata y baste con una consulta bien resuelta: una definición, una explicación rápida o el resumen de un documento que has enlazado. El chat es inmediato y conversacional, y para la mayoría de las preguntas es la herramienta adecuada.
Usa Investigación en profundidad cuando la pregunta requiera evidencia: evaluar opciones antes de tomar una decisión, revisar qué se sabe realmente sobre un tema, comprobar una afirmación que vas a repetir o elaborar el documento con citas que leerá un compañero o un cliente. El resultado es un recurso, un informe que puedes compartir y volver a consultar, en lugar de una respuesta que se pierde al desplazarte por el chat.
Una investigación terminada sigue activa en tu espacio de trabajo. Conversa sobre ella para cuestionar los resultados o extraer detalles, pon en cola informes de seguimiento en la misma sesión a medida que concretas la pregunta y aprovecha los resultados: convierte el informe en diapositivas para una presentación, en un pódcast para tus desplazamientos o en materiales de estudio para un equipo que necesite aprender su contenido.